Ciencia Estéreo

Los primates que comían hojas hace 13 millones de años: un fósil colombiano revela el origen temprano de los monos aulladores

28 Enero 2026

En el corazón del desierto de la Tatacoa, en el departamento del Huila, un hallazgo fósil está reescribiendo una parte clave de la historia evolutiva de los primates en América. Investigadores han identificado, por primera vez, dos mandíbulas completas de Stirtonia victoriae, un primate que vivió hace aproximadamente 13,5 millones de años, durante el Mioceno Medio, y que hoy se reconoce como uno de los ancestros más antiguos del linaje que dio origen a los monos aulladores.

El descubrimiento no solo completa una pieza faltante del rompecabezas anatómico de esta especie, sino que aporta una evidencia contundente: la especialización en el consumo de hojas —una dieta exigente y poco común entre los primates— apareció mucho antes de lo que se pensaba.

Un fósil clave para entender a los monos aulladores

Hasta ahora, Stirtonia victoriae solo se conocía por fragmentos del maxilar superior y partes del cráneo. Las dos nuevas mandíbulas, encontradas por Andrés Vanegas un paleontólogo local, y exhibidas en el Museo La Tatacoa en la Formación La Victoria del yacimiento fosilífero de La Venta, permiten por primera vez observar con detalle cómo masticaba, qué comía y qué tamaño tenía este primate extinto.

La Venta es uno de los sitios paleontológicos más importantes de América del Sur. Allí se ha documentado la primera gran comunidad de primates neotropicales, comparable en diversidad ecológica a las selvas amazónicas actuales. En ese escenario, Stirtonia victoriae se destaca como el primate más grande conocido del lugar.

Los dientes son una de las mejores fuentes de información sobre la dieta de un animal extinto. En el caso de Stirtonia victoriae, los investigadores encontraron una combinación muy clara de rasgos:

  • Molares grandes, con cúspides altas.
  • Crestas cortantes bien desarrolladas, ideales para triturar hojas.
  • Amplias superficies de molienda, necesarias para procesar material vegetal fibroso.

Este patrón dental es casi idéntico al de los monos aulladores actuales (Alouatta), conocidos por ser los únicos primates del Nuevo Mundo que dependen fuertemente de las hojas como alimento. Los análisis de morfología geométrica confirmaron que los molares de Stirtonia victoriae se agrupan, tanto en forma como en función, con los de los aulladores modernos.

La conclusión es clara: este primate ya estaba adaptado hace 13 millones de años a una dieta rica en hojas, algo que requiere no solo dientes especiales, sino también adaptaciones fisiológicas y comportamentales complejas.

Una mandíbula hecha para masticar… y quizá para aullar

La forma de la mandíbula refuerza esta interpretación. Las nuevas mandíbulas muestran:

  • Un cuerpo mandibular profundo y robusto, capaz de soportar fuertes fuerzas de masticación.
  • Una sínfisis (la unión frontal de la mandíbula) alargada e inclinada, típica de los aulladores.
  • Zonas de inserción muscular muy marcadas, asociadas a potentes músculos masticadores.

En los monos aulladores actuales, esta arquitectura mandibular también está relacionada con la presencia de un hioides de gran tamaño, un hueso que actúa como caja de resonancia y permite sus famosos aullidos. Aunque el hioides de Stirtonia aun no se ha encontrado en el registro fósil, la forma de la mandíbula de Stirtonia victoriae sugiere que ya existían las condiciones anatómicas para una vocalización potente.

A partir del tamaño de los molares, los investigadores estimaron que Stirtonia victoriae pesaba entre 6,6 y 8,7 kilogramos. Esto lo convierte en:

  • El primate más grande conocido de La Venta.
  • El platirrino (mono del Nuevo Mundo) del mioceno más grande documentado con certeza.

Su tamaño es comparable al de los monos aulladores actuales e incluso se superpone con el de otros grandes primates neotropicales como los monos araña.

Uno de los aportes más importantes del estudio es demostrar que la especialización en el consumo de hojas apareció muy temprano en la historia de los primates americanos. Hasta ahora, se pensaba que este tipo de dieta había surgido más tarde, como una adaptación secundaria.

Stirtonia victoriae muestra que, ya en el Mioceno Medio, existían primates grandes, especializados y ecológicamente diferenciados, ocupando nichos similares a los de especies actuales. Esto indica que la diversificación ecológica de los primates del Nuevo Mundo fue rápida y profunda, y que las selvas de hace más de 13 millones de años ya albergaban comunidades complejas.

Colombia en el centro de la historia evolutiva

Este hallazgo refuerza el papel de Colombia —y en particular de La Venta— como un escenario clave para entender la evolución de los primates en América. Las nuevas mandíbulas de Stirtonia victoriae no solo completan la anatomía de una especie fósil: revelan el origen temprano de una de las estrategias ecológicas más singulares entre los primates vivos.